sábado, 8 de septiembre de 2007

El método del chamán.

"No hay ninguna realidad pre-discursiva. Cada realidad se funda y se define por un discurso".
J. Lacan

En toda cultura la realidad y la subjetividad se han construido en base a mitos, estos subyacen aún en las elaboraciones más racionales.

Maestros del éxtasis.

La palabra chamán, "aquel que conoce el éxtasis", proviene de la tribu Tungús de Siberia, pero el chamanismo es una tradición extendida por todo el mundo.

El chamán es un hombre o una mujer que "viaja" en un estado alterado de conciencia inducido habitualmente por el toque rítmico de instrumentos de percusión o en algunos casos por drogas psicoactivas buscando el éxtasis para poder curar o guiar a los miembros de su comunidad.

El término éxtasis es de origen griego, su significado es desplazarse, alejarse de los sentidos; ya en los misterios dionisíacos y órficos el éxtasis se inducía a través del entusiasmo en lugar del ascetismo, al decir de Nietzsche había que ganar el cielo no por debilidad sino por un exceso de fuerza.

A diferencia del medium, el chamán permanece consciente durante su "viaje", tiene control de sus facultades y no sufre amnesia al volver a la realidad ordinaria.

El éxtasis chamánico es un estado de inspiración inducido para obtener información en "otra realidad" para luego operar en el mundo cotidiano, distinto de los estados de arrobamiento místico o yoguico donde sólo hay contemplación.

Occidente ha tratado de exterminar a los chamanes, tanto el comunismo en Siberia, como los protestantes en Norteamérica y los católicos en Sudamérica. Evidentemente se les temía porque ponen en peligro el orden establecido, son subversivos.

La curación chamánica.

Antropológicamente se distingue el chamán del curandero, este último trabaja con hierbas y plegarias, no tiene que entrar necesariamente en el "mundo de los espíritus" y goza de un estatus inferior al del chamán, que es "aquél que sabe", que tiene vivencias de una realidad distinta a la cotidiana sólo accesible a través de un largo proceso iniciático que no sólo consiste en obtener la experiencia extática sino en recibir instrucción teórica y práctica.

La curación chamánica no se relaciona directamente con la eliminación de las dolencias, el chamán busca la transformación espiritual del paciente pues para él la enfermedad es consecuencia de un estado equivocado del ser, la diferenciación cuerpo-alma le es inútil. Para los chamanes el hombre se enferma cuando su vida no tiene sentido, cuando el miedo lo invade hasta hacerle perder su capacidad de amor, su alegría y la confianza, pilares para ellos de la salud. Les es muy importante saber el significado que para el consultante tiene su padecimiento, cómo se desenvolvía su vida, qué conductas y actitudes tenía antes del desencadenamiento de los síntomas.

Mediante los rituales curativos se persigue entrar en un "tiempo sagrado", donde se trasciende la tensión de los puestos y los límites del espacio-tiempo profanos buscando obtener al fin del proceso un renacimiento espiritual con el cual el estado de desequilibrio cesaría y con él la enfermedad.

La descripción del mundo.

El sistema de pensamiento Occidental basado en las tradiciones helénica y judeo-cristiana es el que nos dio los paradigmas con los cuales diseñamos la realidad que llamamos objetiva.

Creer que la única forma válida de concebir el mundo es la nuestra es una postura de estrechez mental necesaria para no abismarnos ante el "caos exterior".

En los cimientos de toda la concepción moderna alienta la ilusión de que las llamadas leyes naturales son explicaciones de la naturaleza.

La descripción científica del mundo es una narración de experimentos. Las regularidades que se encuentran pueden ver sólo las de sus pautas, una exigencia de la gramática o de las matemáticas.

Para la cosmovisión chamánica la realidad cotidiana no es más que una forma de ver condicionada por creencias y supuestos fundamentales como que todo es independiente, que tiene un principio y un fin y que todo efecto es producto de una causa. La disciplina que sigue el chamán apunta a la muerte de esta perspectiva que considera alienante y al nacimiento de una visión donde todo está relacionado y es inter-dependiente y los acontecimientos son sincrónicos. La experiencia extática es la manera de aprehender ese mundo y cree que la explicación intelectual es un obstáculo.

El hombre Occidental, por el contrario, si no puede hacer inteligible un suceso en términos lógico-positivos su mundo se desorganiza, se vuelve anárquico.

El universo simbólico que nos tiene sujetos determina la posibilidad de nuestro conocimiento.

El paraíso perdido.

Ante las tensiones y la crisis de los valores de Occidente de este fin de milenio surgen corrientes pseudo místicas y terapias alernativas que movilizan la vieja añoranza de la plenitud perdida.

El neo-chamanismo de la New Age nos advierte "...Sin un cambio de rumbo importante, el mundo se encamina a la destrucción. Por el camino de la mística y conscientes de la unión de todo cuando existe, se conseguirá un mundo nuevo y mejor en esta realidad, además de la paz que aporta la trascendencia".

Para el psicoanálisis cualquier promesa paradisíaca se inscribe en lo ilusorio ya que un supuesto estado de equilibrio total no se compadece con el plano vital donde el movimiento es su esencia y lograr un punto cero de excitación sería mortal, ni con el sujeto deseante cuya falta en ser, su incompletud es motor de búsqueda inextinguible y el objeto no es sólo el señuelo sino la causa misma de su deseo.

Que la tensión de Eros hacia el Uno culminara en logro implicaría el triunfo de Tánatos sobre el sujeto.

Injertar retazos de otras culturas, sin revisar las raíces de nuestra propia cosmovisión no nos ayudará a superar la actual decadencia de los valores.

Pertenecemos a un orden cultural distinto al del chamanismo y no podemos extrapolar conceptos de ese universo al nuestro, pero es importante señalar que el método del chamán es eficaz en su realidad y lo que sí sirve es ver la relatividad de nuestras concepciones sobre la sanación, la espiritualidad, la fisica, el desarrollo y el crecimiento personal esto nos daría la ductilidad para reformular nociones que en vez de permitirnos avanzar nos estancan.
Jorge Daniel Maldonado
Licenciado en Psicologia


Para conseguir la metamorfosis del aprendiz, don Juan usaba plantas que producen efectos que cambian la forma de percibir la realidad en quien las consume o fuma. Las drogas son parte de una disciplina física y espiritual, como las prácticas ascéticas, los giros del derviche, las maceraciones del eremita cristiano y otras. Cada una de ellas es parte de un simbolismo que abarca al macrocosmos y al microcosmos y cada una se rige por un calendario ritual sagrado.

Las drogas, las prácticas ascéticas y los ejercicios de meditación son medios, no fines. Si el medio se transforma en un fin, se convierte en un agente de destrucción físico y espiritual que conduce a la degradación, la locura e incluso la muerte.

Rota la percepción cotidiana de la realidad, las drogas ya no tienen sentido, porque su función es semejante al mandala del budismo tibetano, es un apoyo para la meditación del principiante, no para el iniciado. El chamán expresa que lo que llamamos realidad consta de "descripciones del mundo" y los prodigios que la droga realiza son medios para destruir nuestros débiles razonamientos, nuestra percepción del mundo ordinario y para ubicar en su justa medida nuestras certidumbres. Él llama "parar el mundo" el terminar con la dualidad del sí y el no. Debemos recuperar esa mirada diáfana con una visión directa y profunda. Así alcanzaremos ese estado al que han aspirado todos los sabios del mundo: contemplativa imparcialidad.

Dos Categorías de Instrucción.

En sus enseñanzas, desarrolladas por brujos de la antigüedad, existen dos categorías de instrucción. A una de ellas se le denomina "enseñanza para el lado derecho" y se la lleva a cabo en estados de conciencia cotidianos. A la otra se la llama " enseñanza para el lado izquierdo" y se la practica solamente en los estados de conciencia acrecentada.

Las dos categorías de instrucción permiten a los maestros adiestrar a sus aprendices en tres áreas: la maestría del estar consciente de ser, el arte del acecho y la maestría del intento. Estas tres áreas también se conocen como los tres enigmas que los brujos encuentran al buscar el conocimiento.

La maestría del estar de ser, es el enigma de la mente ; la perplejidad que los brujos experimentan al darse cabal cuenta del asombroso misterio y alcance de la conciencia de ser y la percepción.

El arte del acecho es el enigma del corazón; el desconcierto que sienten los brujos al descubrir dos cosas: una, que el mundo parece ser inalterablemente objetivo y real debido a ciertas peculiaridades de nuestra percepción; y la otra, que si se ponen en juego diferentes peculiaridades de nuestra percepción, ese mundo que parece ser inalterablemente objetivo y real, cambia.

La maestría del intento es el enigma del espíritu, el enigma de lo abstracto.

La instrucción proporcionada por Don Juan en el arte del acecho y la maestría del intento se basaron en la instrucción del estar consciente de ser: una piedra angular que consiste de las siguientes premisas básicas:

1. El universo es una infinita aglomeración de campos de energía, semejantes a filamentos de luz que se extienden infinitamente en todas direcciones.

2. Estos campos de energía, llamados emanaciones del Águila, irradian de una fuente de inconcebibles proporciones, metafóricamente llamada Águila.

3. Los seres humanos están compuestos de esos mismos campos de energía filiforme. A los brujos, los seres humanos se les aparecen como unos gigantescos huevos luminosos, que son recipientes a través de los cuales pasan esos filamentos luminosos de infinita extensión; bolas de luz del tamaño del cuerpo de una persona con los brazos extendidos hacia los lados y hacia arriba.

4. Del número total de campos de energía filiformes que pasan a través de esas bolas luminosas, solo un pequeño grupo, dentro de esa concha de luminosidad, está encendido por un punto de esa intensa brillantez localizado en la superficie de la bola.

5. La percepción ocurre cuando los campos de energía en ese pequeño grupo, encendido por ese punto de brillantez, extienden su luz hasta resplandecer aún fuera de la bola. Como los únicos campos de energía perceptibles son aquellos iluminados por el punto de brillantez, a este punto se le llama el "punto donde encaja la percepción" o, simplemente, "punto de encaje".

6. Es posible lograr que el punto de encaje se desplace de su posición habitual en la superficie de la bola luminosa, ya sea hacia su interior o hacia otra posición en su superficie o hacia afuera de ella. Dado que la brillantez del punto de encaje es suficiente, en sí misma, para iluminar cualquier campo de energía con el cual entra en contacto, el punto , al moverse hacia una nueva posición, de inmediato hace resplandecer diferentes campos de energía, haciéndolos de este modo percibibles: al acto de percibir de esa manera se le llama ver.

7. La nueva posición del punto de encaje permite la percepción de un mundo completamente diferente al mundo cotidiano; un mundo tan objetivo y real como el que percibimos normalmente. Los brujos entran a ese otro mundo con el fin de obtener energía, poder, soluciones a problemas generales o particulares, o para enfrentarse con lo inimaginable.

8. El intento es la fuerza omnipresente que nos hace percibir. No nos tornamos conscientes porque percibimos, sino que percibimos como resultado de la presión y la intromisión del intento.

9. El objetivo final de los brujos es alcanzar un estado de conciencia total y ser capaces de experimentar todas las posibilidades perceptuales que están a disposición del hombre. Este estado de conciencia implica, asimismo, una forma alternativa de morir.

Dicen que de poetas y locos todos tenemos un poco. también de chamanes, que son los sanadores del cuerpo y el espíritu más antiguos de la humanidad. Un chamán modifica su estado de conciencia para sanar, y lo hace en el mundo del espíritu. La crisis es una posibilidad de alcanzar una comprensión de sí mismo, del otro, la comunidad y el cosmos. Para él todo está interrelacionado, vivo y es sagrado.
El chamán alcanza la unidad con la naturaleza, se hermana con todos los seres a través del trance que consigue mediante distintas técnicas. Es capaz de conocer el cielo y el infierno interior. Moverse de uno a otro a voluntad. Ser chamán también implica un grado de madurez y un viaje para convertirse en una persona completa.
El chamanismo no es una religión. Existe antes de las religiones, no tiene dogmas, no está estructurado y no hay intermediarios. Cada uno puede establecer un contacto directo con el espíritu. Actúa como médico, psicoterapeuta, trabajador social o místico. Tiene un espíritu abierto, no dogmático, sintético e integrativo.
Tiene una relación buena con el paciente y usa cualquier truco para curar. Puede provocar crisis, estados de shock, etc. Para llevar a experimentar otra realidad, otro punto de vista, o una nueva comprensión sobre la enfermedad del cuerpo y el alma.
Es un sanador que une el mundo interno y externo; el individuo y la comunidad; la mente y el cosmos. Se usa a sí mismo para curar. El chamanismo busca expandir la conciencia a través del contacto con la naturaleza.

Los chamanes usan distintas técnicas. Aquí menciono algunas de ellas:

La danza, canto, música (tambores, maracas, flautas, etc.)
A través del movimiento corporal y diversos tipos de respiración. El cuerpo libera sus bloqueos físicos, emocionales, mentales, y entra en un estado de mente silenciosa de disolución en nosotros mismos, más allá de lo que somos o pretendemos ser. En este proceso se producen unas fuertes resistencias antes de disolverse los bloqueos. Parándose el diálogo interno.

La inmovilidad
Nos acerca a experiencias cercanas a la muerte. Enterramientos, deprivación sensorial, etc. Afrontamos el dolor y el sufrimiento conscientes.

Trabajos con la oscuridad
Trabajos en las noches, caminatas sin visión, en cuevas, cabañas de oscuridad, etc. Los pensamientos llegan a flotar delante de nosotros, vemos nuestras luces y sonidos internos, nos vinculamos a otras dimensiones. Encontramos el silencio.

Sustancias
Se usaban para ampliar la conciencia. Eran plantas educadoras y ayudadoras para alcanzar nuevos puntos de vista, nuevas visiones sobre sí mismo y la realidad. Un uso que hemos perdido y sería necesario recuperar para dar un sentido adecuado al consumo actual.

Las caminatas de Poder
Las Peregrinaciones
Limpian el cuerpo. Lo preparan para poder contener los distintos estados modificados de la conciencia. La peregrinación es un camino al interior de sí mismo. Por ejemplo: El Camino de Santiago es una peregrinación hacia sí mismo que comienza en una etapa purificativa y termina en Finisterre en el vacío.

Vigilias Nocturnas
Ensoñación
Noches sin dormir. El sueño consciente. La modificación de los sueños a voluntad. Cambiarlos, es cambiar nuestra realidad ordinaria. Para ello es necesario acumular mucha energía que perdemos en el diálogo interno, hábitos, etc. Se crea una continuidad en la atención y se mantiene largo tiempo.


La energía Sexual
Ahorrar la energía sexual para hacerla ascender por la columna vertebral como han desarrollado el tantrismo y el taoísmo. La vida del amor mágico.


Contacto Naturaleza
Identificación y comunión con rocas, árboles, animales, viento, etc. Transformarse en un animal y apropiarse de sus cualidades.
También se trabaja con cristales, sanación por imposición de manos, canalizaciones, acechar debilidades, etc.

El chamán usa rituales. Son una estrategia para crear una actitud, un estado de conciencia para poder abrirse al misterio. Dota de sentido a lo que hace, disminuye el miedo a lo desconocido e invoca a la presencia en nosotros.
El trabajo chamánico integra el cuerpo, en el cual sucede todo, los estados modificados se producen dentro y no fuera del mismo. Hay una confianza en la autorregulación organísmica. La sabiduría del cuerpo conectada con el todo.
La espontaneidad en el dejarse llevar y entregarse a la experiencia. El desarrollo del sentir y la intuición. Se produce asimismo una integración de opuestos.
El uso que el chamán hace de sí mismo para curar. La actitud de respeto con la persona y la crisis. El frustrar lo falso y apoyar lo genuino.
Además se desarrolla el Testigo Interior y la atención, es el contacto con el Espíritu. Es, en definitiva, responsabilizarse en un mundo de misterio.
La recuperación de este espíritu en distintas escuelas psicológicas y tradiciones espirituales ha hecho surgir lo que podríamos llamar un nuevo chamanismo. Estamos ya afrontando la revolución pendiente: la interior. Un curar que es ampliar la conciencia, un conocimiento más intuitivo, un mundo más justo y compasivo. Donde la cabeza, el corazón y el instinto estén en armonía con la Tierra y el Cosmos.



Ir a la pagina siguiente
- Los requisitos para el aprendiz.

Volver a la página anterior

Volver a la página principal

Las enseñanzas de don Juan.

Los pinches tiranos.

Trabajar con los pinches tiranos es el refinamiento del arte del acecho.

"Don Juan dijo entonces que en los inventarios estratégicos de los guerreros, la importancia personal figura como la actividad que consume la mayor cantidad de energía, y que por eso se esforzaban por erradicarla.

Una de las primeras preocupaciones del guerrero es liberar esa energía para enfrentarse con ella a lo desconocido –prosiguió don Juan-. La acción de recanalizar esa energía es la impecabilidad.

Dijo que la estrategia más efectiva fue desarrollada por los videntes de la Conquista, los indiscutibles maestros del acecho, y que consiste en seis elementos que tienen influencia recíproca. Cinco de ellos se llaman los atributos del ser guerrero: control, disciplina, refrenamiento, la habilidad de escoger el momento oportuno y el intento. Estos cinco elementos pertenecen al mundo privado del guerrero que lucha por perder su importancia personal. El sexto elemento, que es quizás el más importante de todos, pertenece al mundo exterior y se llama pinche tirano.

- Un pinche tirano es un torturador –dijo-. Alguien que tiene el poder de acabar con los guerreros, o alguien que simplemente le hace la vida imposible.

Don Juan sonrió con un aire de malicia y dijo que los nuevos videntes desarrollaron su propia clasificación de los pinches tiranos. Aunque el concepto es uno de sus hallazgos más serios e importantes, los nuevos videntes lo tomaba muy a la ligera. Me aseguró que había un tinte de humor malicioso en cada una de las clasificaciones, porque el humor era la única manera de contrarrestar la compulsión humana de hacer engorrosos inventarios y clasificaciones.

- De conformidad con sus prácticas humorísticas los nuevos videntes juzgaron correcto encabezar su clasificación con la fuente primaria de energía, el único y supremo monarca en el universo, y le llamaron simplemente el tirano. Naturalmente, encontraron que los demás déspotas y autoritarios quedaban infinitamente por debajo de la categoría de tirano. Comparados con la fuente de todo, los hombres más temibles son bufones, y por lo tanto, los nuevos videntes los clasificaron como pinches tiranos.

La segunda categoría consiste en algo menor que un pinche tirano. Algo que llamaron los pinches tiranitos; personas que hostigan e infligen injurias, pero sin causar de hecho la muerte de nadie. A la tercera categoría le llamaron los repinches tiranitos o los pinches tiranitos chiquititos, y en ella pusieron a las personas que sólo son exasperantes y molestos a más no poder.

Mi benefactor siempre decía que el guerrero que se topa con un pinche tirano es un guerrero afortunado. Su filosofía era que si no tienes la suerte de encontrar a uno en tu camino, tienes que salir a buscarlo.

Explicó que uno de los más grandes logros de los videntes de la época colonial fue un esquema que él llamaba la progresión de tres vueltas. Los videntes, al entender la naturaleza del hombre, llegaron a la conclusión indisputable de que si uno se las puede ver con los pinches tiranos, uno ciertamente puede enfrentarse a lo desconocido sin peligro, y luego incluso, uno puede sobrevivir a la presencia de lo que no se puede conocer.

- La reacción del hombre común y corriente es pensar que debería invertirse ese orden –prosiguió-. Es natural creer que un vidente que se puede enfrentar a lo desconocido puede, por cierto, hacer cara a cualquier pinche tirano. Pero no es así. Lo que destruyó a los soberbios videntes de la antigüedad fue esa suposición. Es sólo ahora que lo sabemos. Sabemos que nada puede templar tan bien el espíritu de un guerrero como el tratar con personas imposibles en posiciones de poder. Sólo bajo esas circunstancias pueden los guerreros adquirir la sobriedad y la serenidad necesarias para ponerse frente a frente a lo que no se puede conocer.

-Mi benefactor me explicó algo muy interesante. Refrenamiento significa retener con el espíritu algo que el guerrero sabe que justamente debe cumplirse. No significa que el guerrero ande por ahí pensando en hacerle mal a alguien, o planeando cómo vengarse y saldar cuentas. El refrenamiento es algo independiente. Mientras el guerrero tenga control, disciplina y la habilidad de escoger el momento oportuno, el refrenamiento asegura que recibirá su completo merecido quienquiera que se lo haya ganado.

-¿Triunfan alguna vez los pinches tiranos, y destruyen al guerrero que se les enfrenta? –pregunté.

- Desde luego. Durante la Conquista y la Colonia los guerreros murieron como moscas. Sus filas se vieron diezmadas. Los pinches tiranos podían condenar a muerte a cualquiera, por un simple capricho. Bajo ese tipo de presión, los videntes alcanzaron estados sublimes.

Aseguró don Juan que, en esa época, los videntes que sobrevivieron tuvieron que forzarse hasta el límite para encontrar nuevos caminos.

- Los nuevos videntes –dijo don Juan mirándome con fijeza- usaban a los pinches tiranos no sólo para deshacerse de su importancia personal sino también para lograr la muy sofisticada maniobra de desplazarse fuera de este mundo. Ya entenderás esa maniobra conforme vayamos discutiendo la maestría de estar consciente de ser.

Le expliqué a don Juan que lo que yo le había preguntado era si, en el presente, en nuestra época, los pinches tiranos podrían derrotar alguna vez a un guerrero.

- Todos los días –contestó-. Las consecuencias no son tan terribles como las del pasado. Hoy en día, por supuesto, los guerreros siempre tienen la oportunidad de retroceder, luego reponerse y después volver. Pero el problema de la derrota moderna es de otro género. El ser derrotado por un repinche tiranito no es mortal sino devastador. En sentido figurado, el grado de mortandad de los guerreros es elevado. Con esto quiero decir que los guerreros que sucumben ante un repinche tirano son arrasados por su propio sentido de fracaso. Para mí eso equivale a una muerte figurada.

-¿Cómo mide usted la derrota?

- Cualquiera que se une al pinche tirano queda derrotado. El enojarse y actuar sin control o disciplina, el no tener refrenamiento es estar derrotado.

-¿Qué pasa cuando los guerreros son derrotados?

- O bien se reagrupan y vuelven a la pelea con más tino, o dejan el camino del guerrero y se alinean de por vida a las filas de los pinches tiranos."

Carlos Castaneda : El fuego interno

Los pinches tiranos son aquellas personas que nos aguijonean en nuestra
importancia personal. Es un torturador, alguien que le hace la vida imposible al
guerrero, también tiene el poder de acabar con él. Cualquiera puede ser un pinche
tirano para nosotros. Don Juan dice que el guerrero que se encuentra con un
pinche tirano es afortunado, y si no lo encuentra, tiene que ir a buscarlo.

Cada uno tiene su particular pinche tirano, bien sea persona o situación adversa
contraria a la propia voluntad, especialmente aquellas en las que el ego se siente
afectado y amenazado. Situaciones de maltrato, ofensa, humillación, etc.

El pinche tirano nos hace de espejo de nuestra importancia personal, podemos ver
todo aquello que nos hace daño, pero no queremos desapegarnos de ello. El
pinche tirano nos hace de resonador de los elementos negativos de uno mismo.
Proyectamos nuestros problemas sobre los pinches, los cuales reflejan nuestros
propios conflictos.

El problema está en uno, y tiene que ver con la importancia personal, cuando ésta
es muy grande y no tenemos estrategias para manejar las acciones del pinche
tirano, sucumbimos ante él. Pero si nos enfrentamos a los pinches tiranos desde
una posición de poder, entonces templaran nuestro espíritu de guerrero, y
adquirimos la sobriedad y la serenidad necesarias para enfrentarnos con el mundo
de lo desconocido.

Hacer un buen uso de un pinche tirano y no morir en el intento, asegura la
eliminación de la importancia personal y prepara a los guerreros a la comprensión
de que la impecabilidad es lo más importante en el camino del conocimiento. Por
el contrario, si la persona sucumbe ante un pinche tirano, quedará derrotada,
sucediendo que, o bien se agrupa y vuelve a la pelea con más tino, o abandona el
camino del guerrero y se convierte en un pinche tirano.

El defecto fatal es tomar demasiado en serio los sentimientos propios, así como
las acciones de los pinches tiranos. Los guerreros tienen una buena estrategia bien
pensada y están libres de su importancia personal, comprenden que la realidad no
es más que una interpretación personal que hacemos de la misma.

Don Juan comenta la siguiente experiencia con un pinche tirano. Apenas tenía
veinte años de edad cuando consiguió un empleo como jornalero en un molino de
azúcar. Había un capataz que durante varios años le hizo la vida totalmente
imposible sometiéndole a trabajos forzados y a todo tipo de vejaciones. Un buen
día intentó huir, pero el capataz lo alcanzó y le pegó un tiro en el pecho, dándole
por muerto. Su benefactor lo encontró y le dijo: "ese capataz es un verdadero
tesoro, es algo demasiado raro para ser desperdiciado. Algún día tienes que
volver a esa casa". Y así fue. Volvió al cabo de tres años, pero con una buena
estrategia utilizando los cuatro atributos del ser guerrero: control y disciplina,
impecabilidad, refrenamiento y la habilidad para escoger el momento oportuno .
Don Juan volvió al molino sin ser reconocido por el capataz. Gracias a su
estrategia, no sintió ni pizca de orgullo cuando era pisoteado en su importancia
personal, afinando su espíritu y teniendo un control en cada situación. Ejerció el
arte del acecho y exploró el carácter y las debilidades del capataz, pues así conocía
mejor a su enemigo. Don Juan se libró de su pinche tirano haciéndole sucumbir
ante las propias pasiones de éste. Había pasado seis meses en el molino y durante
ese tiempo ejerció los cuatro atributos del ser guerrero, logrando el triunfo. Nunca
sintió compasión por sí mismo, ni lloró de impotencia.

Clasificación de los pinches tiranos:

- Los pinches tiranos tienen el poder de acabar con la vida de sus víctimas a
capricho.
- Los pinches tiranitos hostigan e infringen injurias sin llegar a causar la muerte de
sus víctimas.
- Los repinches tiranitos (o pinches tiranitos chiquititos), producen molestias y
exasperación sin fin.

División de los pinches tiranitos, cuatro categorías:

- Los que atormentan con brutalidad y violencia.
- Los que atormentan creando aprensión.
- Los que oprimen generando tristeza. ;
- Los que atormentan haciendo enfurecer.

La importancia personal es el núcleo de todo lo que tiene valor en nosotros,
siendo al mismo tiempo, el núcleo de toda nuestra podredumbre. Es el modo en
que cada uno construye y maneja la realidad tratando de autoafirmarse y
convencerse de que es real, cuando en realidad es una ilusión. La importancia
personal es nuestro mayor enemigo, por culpa de ella consumimos gran parte de
nuestras vidas sintiendo dolor por las ofensas de los demás. Es un terrible
estorbo, por su culpa nos hacemos vulnerables.

Para erradicar la importancia personal de la vida de los guerreros hay que seguir
las cinco estrategias para alcanzar la invulnerabilidad.

Cinco estrategias o atributos fundamentales del ser guerrero para erradicar la
importancia personal:

- Control y disciplina.
- Impecabilidad.
- Refrenamiento.
- La habilidad para escoger el momento oportuno.
- El intento.

Estos cinco elementos pertenecen al mundo privado del guerrero. Los primeros cuatro elementos pertenecen al mundo de lo conocido. El quinto elemento, el intento se reserva
para la última confrontación, porque pertenece al mundo de lo desconocido. El sexto elemento es el pinche tirano y pertenece al mundo exterior del guerrero.

El control y la disciplina se logra cuando las personas comunes dan el paso para
convertirse en aprendices, esto supone un cambio de ideas con respecto a sí
mismos y al mundo, es entonces cuando se convierten en guerreros. Este proceso
les hace capaces del máximo de disciplina y control sobre sí mismos. Ejercer el
control es afinar el espíritu cuando alguien nos pisotea.

La impecabilidad es el uso adecuado de la energía. Los guerreros hacen
inventarios estratégicos para enfrentarse a sus enemigos y hacen listas de sus
actividades y sus intereses. Después de esto deciden cuáles pueden cambiarse
considerando un mínimo del consumo de la energía y un máximo rendimiento. El
inventario estratégico sólo concierne a patrones de comportamiento que no son
esenciales para nuestra supervivencia y, por consiguiente, hay que eliminar.

El refrenamiento y la habilidad para escoger el momento oportuno es esperar con
paciencia, sin prisas y sin angustia el momento oportuno para "clavarle la espada"
al pinche tirano. Gracias a estos atributos, los guerreros se convierten en hombres
de conocimiento, aprenden a ver, haciéndose videntes.

Por Carlos Velasco Montes, publicado en el sitio Terra Mistica, febrero 2003.
Carlos Velasco Montes: Psicólogo colegiado de Madrid, España. Desde hace
años viene dando talleres sobre chamanismo, especialmente con el tema de los
pinches tiranos. Autor de "Las Enseñanzas del Caballero de la Armadura Oxidada".

Ir a la pagina siguiente
- El trabajo con el ego.

Volver a la página anterior

Volver a la página principal

Las enseñanzas de don Juan.

Related Posts with Thumbnails

Entradas recientes

ASHES AND SNOW
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEh2AEtRcD0kt7t77eXMBiEyTXlASOkctu5C2TRVhIDtnhgunHrAyHYL6Cg8gfhomGiOAhDjEl2iV_naAByZuaGRp2JHoBiTiBjKsxNYtfqdJ7bHb8-Vmpvt5sv9KCe2pfpMQg4WIuyp9haU/

Según Platón, el conocimiento es un subconjunto de lo que forma parte a la vez de la verdad y de la creencia.
Integral Philosopher Michel Bauwens "Vision"